EL DRAGO MÁS VETERANO DE LA LAGUNA. Se halla en los jardines del antiguo convento de Santo Domingo y, según el Cabildo Insular, cuenta con una antigüedad superior a los 200 años, aunque que el botánico Wolfredo Wildpret habla de 300 años. En sus orígenes fue el horóscopo de los campesinos para sus pronósticos del tiempo: si el árbol florecía por el norte, el año sería de lluvia en los altos. Si era por el sur, el tiempo sería de costa.

